Buscar
  • Ramiro Navarro Abogados

La excelencia y especialización en la prestación de servicios jurídicos.





No cabe duda en el ejercicio de nuestra profesión de la importancia de la comunicación con el Cliente. Nos enfrentamos no sólo a un procedimiento en el cual debemos aplicar el mejor mecanismo para lograr el éxito como profesionales, también nos enfrentamos a situaciones donde el abogado debe disponer de cualidades excelentes de comunicación para hacer partícipe al Cliente de todo el proceso y resolver cualquier duda o indecisión que pudiese tener.

Debemos abandonar modelos opacos con el Cliente y entablar una relación basada en un modelo más honesto, transparente y humano.



No bastará con indicarle el estado de su trámite o en qué punto del procedimiento judicial nos encontramos. El Cliente necesita ser escuchado.

Nuestro reto, es que se sienta seguro en manos de profesionales, discretos y con la experiencia necesaria para lograr plena satisfacción y confianza. Un equipo que entienda que cada caso es importante porque tienen en sus manos intereses particulares que afectan la vida, el patrimonio e incluso la libertad de un ser humano.


De este modo, surge la necesidad de implantar protocolos de excelencia en atención al cliente dentro de los despachos de abogados junto a una continua especialización. Pues es evidente que, tener más conocimientos sobre nuestra área se traduce en mejores resultados, obteniendo siempre la mejor solución para nuestro Cliente.



En el sector jurídico, en el que la oferta es cada vez mayor, si ofrecemos lo mismo y de la misma manera sucumbiremos en el mercado y a sus reglas.


Ser excelentes y tener una estrategia

bien definida es una necesidad para todos los despachos en nuestros días, porque parafraseando a Eric Hoffer: "En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe."


Por lo tanto, otro factor clave para conseguir la excelencia en nuestro despacho, es la especialización. La formación continua


en la abogacía ha de basarse en el vertiginoso proceso de creación y modificación legislativa que vivimos, como en la necesidad que tienen los letrados de adquirir y desarrollar unas capacidades de gestión empresarial y personal. La especialización permitirá al abogado ofrecer a sus clientes un servicio diferenciado sobre la materia en la que sean expertos.


En definitiva, la confianza es el elemento o condición sine qua non de toda relación entre abogado-cliente. Esto se consigue mediante criterios de excelencia en el área de atención al cliente y la especialización y formación continua del profesional. Dos ingredientes que aunque valiosos por separado, juntos son el camino para poder afrontar la problemática legal que nos presenta nuestro cliente, poder informarle y ayudarle de forma adecuada, obteniendo unos resultados satisfactorios para las dos partes.



Selene García

Área atención al cliente

118 visualizaciones0 comentarios

¡Gracias por tu mensaje!